Diferencia entre pHmetría y manometría esofágica

Mediante la realización de estas dos pruebas podemos estudiar el estado funcional del esófago, midiendo la presión del mismo y evaluar la presencia de reflujo gastroesofágico, determinando la cantidad de ácido que asciende desde el estómago. Cada una de ellas tiene sus propias indicaciones y en este artículo veremos las diferencias más destacables y en que casos es necesario realizarlas.

¿QUÉ ES UNA MANOMETRÍA ESOFÁGICA?

Es una prueba que permite medir la presión en el interior del esófago y en sus extremos: el esfínter esofágico superior (EES) y el esfínter esofágico inferior (EEI) o cardias.

¿En qué consiste la manometría esofágica?

Se introduce una sonda delgada, fina y flexible por nariz hasta el estómago. Se va retirando, y en determinadas zonas, hacemos deglutir sorbos de agua o saliva, para medir y estudiar las presiones del EEI, EES, su % de relajación, la coordinación de diversas presiones con la deglución, además de las presiones del esófago y sus alteraciones con la deglución de agua.

¿Qué indicaciones tiene?

En caso de disfagia no orgánica (dificultad al tragar o encallamiento del alimento en esófago), dolor torácico que semeja una angina de pecho pero no es de origen cardiológico, localización del EEI o cardias antes de la realización de una pHmetría, estudio del movimiento esofágico antes de la cirugía antirreflujo, estudio del movimiento esofágico en determinadas enfermedades sistémicas como la esclerodermia, neuropatías, miopatías o endocrinopatías.

¿QUÉ ES UNA PHMETRÍA?

Es una prueba que permite estudiar el grado y la intensidad del reflujo gastroesofágico (ácido que pasa del estómago al esófago).

¿En qué consiste la pHmetría esofágica?

Se introduce una sonda delgada, fina y flexible por nariz hasta 5 cm por encima del EEI o cardias. Esta sonda va conectada a un pequeño aparato de registro portátil, que mide los valores de ph cada 4 segundos mientras dura la prueba.

El paciente anotará en una hoja de papel las horas de inicio y finalización de las comidas y bebidas (excepto el agua sin gas), al igual que el horario cuando se tumbe completamente (decúbito supino) y se incorpore, y los horarios de presentación de los síntomas que tenga durante la exploración (ardor, regurgitación, dolor torácico, tos, etc.).

Debe hacer una vida lo más normal posible durante la exploración.

¿Qué indicaciones tiene?

Diagnosticar o descartar la presencia de reflujo gastroesofágico (RGE), valorar la existencia de RGE tras cirugía antirreflujo, después del tratamiento médico del RGE  o tras actuación sobre el cardias o EEI, relación de síntomas atípicos  (tos, afonía, dolor torácico, etc.) con el RGE.

¿Cuánto tiempo de duración tienen ambas pruebas?

La manometría esofágica tiene una duración aproximada de 30 minutos, y la pHmetría esofágica, de 24 horas.

¿Qué complicaciones tienen estas pruebas?

Las propias de poner una sonda: en nariz y en garganta. Otras complicaciones más improbables se explican en una hoja de consentimiento por parte del médico que realiza la exploración.

¿Se pueden realizar conjuntamente la manometría esofágica y la pHmetría?

Se realiza, en primer lugar la manometría esofágica, para localizar el cardias o EEI, y posteriormente poder poner la sonda de pHmetría esofágica, 5 cm por encima del mismo.

¿Qué es la pHmetría esofágica Bravo o sin cables?

Consiste en poner, mediante una gastroscopia, estando el paciente sedado, una pequeña cápsula sensible, 5 cm por encima del EEI, enviando los datos del ph a un registrador externo, mediante telemetría. No produce las molestias en nariz ni garganta de la pHmetría esofágica, puede hacerse un registro durante más días, y la cápsula se desprende, eliminándose con la deposición. Debe hacerse una manometría esofágica previa.

En nuestra Unidad de Motilidad podemos usar las dos técnicas. La pHmetría Bravo tiene la desventaja de no poder registrar el ph ácido en la zona más cercana a la faringe, ya que siempre usamos sondas con dos puntos de medición del ph, y que están separados 15 cm el uno del otro.

¿Qué es la impedanciometría?

Es una técnica que se puede asociar a la manometría esofágica o a la pHmetría de 24 horas, y que a través de resistencias eléctricas, registra cada episodio de reflujo, tanto a sólidos, líquidos y mixtos, y en qué sentido circula el bolo en esófago (hacia la boca o a estómago), además de correlacionar mejor el tipo de RGE (si es ácido o alcalino).

 

Dr. Enric Vidal Gispert
Integrante del equipo médico de Gastrodex
y coordinador de la Unidad de Motilidad Digestiva
Hospital Universitari Dexeus – Grupo Quirónsalud

 

Imagen superior: © Depositphotos / Pixdesign123

 

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