Nueva Unidad de Endoscopia

¿Qué es una colonoscopia?

La colonoscopia es un examen que permite visualizar el interior del colon a través de un tubo flexible dotado de una fuente de luz y una cámara en la punta.

Entre los motivos más frecuentes por los que se suele recomendar una colonoscopia se incluyen:

– El cribado de cáncer colorrectal en individuos mayores de 50 años o con antecedentes familiares de cáncer colorrectal

– Estudio de episodios de sangrado rectal, cambio de los hábitos intestinales, anemia ferropénica, dolor abdominal crónico

– Diagnóstico y seguimiento de pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa

– Vigilancia en pacientes con pólipos o cáncer colorrectal tratado.

Con esta exploración además de establecer un diagnóstico fiable de la mayoría de enfermedades colónicas se pueden obtener pequeñas muestras de tejido (biopsias) para posterior análisis al microscopio y realizar procedimientos terapéuticos como la extirpación de pólipos, la electrofulguración de lesiones vasculares, la dilatación de estrecheces de la luz intestinal o la colocación de prótesis.

La colonoscopia en nuestro centro se lleva a cabo bajo sedación profunda administrada por un Anestesista a través de una vía venosa colocada en el brazo. El especialista que realiza la prueba introduce el tubo a través del ano insuflando aire en el interior del intestino para poder progresar desde el recto hasta el fondo cecal y si es necesario hasta la última parte del intestino delgado (íleon terminal).

La duración de la colonoscopia varía en cada paciente entre 15 y 60 minutos, en función de los hallazgos, la necesidad de realizar algún tratamiento y la dificultad de la exploración.

Ilustración colonoscopia

¿Es necesaria alguna preparación antes de la colonoscopia?

Para realizar la colonoscopia es imprescindible llegar al día del examen con el colon limpio, siguiendo escrupulosamente las indicaciones de la preparación para la colonoscopia.

En los tres días previos a la exploración se debe seguir una dieta baja en residuos excluyendo fruta, verdura, legumbres, productos integrales, salsas, estofados, embutidos, bollería, chocolate y frutos secos. A partir de la tarde del día anterior a la prueba se hará dieta exclusivamente líquida (agua, caldos filtrados, zumos colados, infusiones, té, café, y bebidas sin gas). La dieta sola no es suficiente para eliminar todos los restos fecales, por lo que se deberá completar la limpieza con la toma de una solución evacuante y abundantes líquidos en los horarios indicados en la hoja de preparación. La preparación es efectiva si se eliminan heces líquidas, de color amarillo y de aspecto transparente. Es importante tomar toda la preparación y la cantidad de líquido indicada para conseguir una limpieza satisfactoria.

Los pacientes en tratamiento con antiagregantes o anticoagulantes orales deben informar el propio médico para valorar la suspensión de los fármacos y/o el paso a Heparina o a Ácido Acetil Salicílico a dosis cardioprotectoras, para limitar el riesgo de sangrado relacionado con la prueba. Por otra parte, algunos medicamentos como Hierro oral y/o fibra pueden dificultar la limpieza del colon y se deberán suspender al menos 7 días antes de la colonoscopia.

La preparación para la colonoscopia es probablemente la etapa más molesta para los pacientes pero representa un requisito fundamental para una correcta visualización del colon, ya que la presencia de residuos puede enmascarar lesiones a tal punto que en algunos casos se tiene que repetir la prueba.

 

¿Qué son los pólipos de colon?

Los pólipos de colon son protuberancias que crecen en el revestimiento interno del intestino y representan uno de los hallazgos más frecuentes durante la colonoscopia. La importancia de detectar y extirpar estas lesiones reside en su potencial de transformación maligna a lo largo de la vida, dado que se consideran los principales precursores del cáncer colorrectal.

Su diámetro varía entre pocos milímetros y varios centímetros y se distinguen varios tipos de pólipos según su morfología (sésiles, pediculados o planos).

La colonoscopia representa la prueba de elección para la prevención del cáncer colorrectal, dado que es la más fiable para detectar pólipos y además permite su extirpación (polipectomía) y posterior estudio histológico efectuado al microscopio.

Todos los pólipos resecados se envían a un laboratorio de Anatomía patológica para determinar el tipo de tejido que los constituye y si existen áreas de transformación maligna en su interior.

Los pacientes con historia personal de pólipos tienen riesgo de desarrollar nuevos pólipos a lo largo de su vida y por lo tanto se deberán someter a colonoscopias de seguimiento, cuyos intervalos se establecen en función de varios factores como la histología, tamaño y número de pólipos, edad del paciente, antecedentes familiares de cáncer colorrectal y calidad de la limpieza del colon.

 

¿Qué riesgos tiene la colonoscopia?

Por lo general la colonoscopia es una técnica segura con riesgos mínimos pero, como cualquier procedimiento médico, está sujeta a complicaciones. Aun así la tasa de complicaciones graves es inferior al 0.5%.

Entre las complicaciones menores tras la colonoscopia es frecuente tener ligeras molestias abdominales debidas a la insuflación de aire, que remitirán en horas o días con su eliminación.

 

¿Qué se puede hacer después de la colonoscopia?

Una vez terminada la colonoscopia, el paciente es trasladado a un box de recuperación donde se despierta de la sedación y recibe la información del especialista sobre la prueba efectuada. Si se han realizado biopsias o polipectomía el mismo paciente deberá entregar los botes que contienen las muestras al laboratorio de Anatomía Patológica para su análisis.

Es importante venir acompañados el día de la prueba porque no se podrá conducir durante varias horas, debido a los efectos de la sedación. Por la misma razón tampoco es recomendable ir a trabajar ese día.

Habitualmente se puede reiniciar a comer después del examen excepto en algunos casos, sobre todo después de una polipectomía compleja, en los que el médico que efectúa la prueba indique lo contrario. El intestino puede tardar unos días en “ponerse en marcha” después de la limpieza al que se somete para la colonoscopia y puede quedar una ligera molestia o sensación de hinchazón del vientre, secundaria al aire insuflado durante la prueba, que cederá espontáneamente.

 

Dra. Silvia Bacchiddu
Integrante del equipo médico de Gastrodex
Hospital Universitari Dexeus – Grupo Quirónsalud

Imagen superior correspondiente a la última renovación de la Unidad de Endoscopia (Noviembre 2017).

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